OpenStreetMap es un proyecto que se ha hecho un hueco en la era digital y ha transformado la manera de acceder a los mapas a través de un sistema de software libre. Iván Sánchez, expresidente de la organización internacional y Miguel Sevilla, miembro activo, han participado en las jornadas de Cultura Libre de la Universidad Rey Juan Carlos en Fuenlabrada, donde los asistentes tuvieron el placer de comprender el impacto de OpenStreetMap en la sociedad.
Pregunta: ¿Cómo surgió esta afición tan peculiar sobre distribuir datos geoespaciales libres?
Respuesta: Iván (I): Desde el 2002 me metí en la clásica asociación de la universidad de frikis de Linux: Association for Computer Machining que hay en la Politécnica. Allí tomé contacto con Linux y con todo el tema de software libre por primera vez. Fue en 2006 cuando una amiga me dijo: “¡Cómprate un GPS que se pueden hacer cosas muy chulas!”, poco después adquirí un receptor GPS. Tenía una traza GPS de la Nacional 6 y todavía no estaba en OpenStreetMap. No sé cómo, pero de repente eran las tres de la madrugada y yo me estaba diciendo, solo un par de kilómetros más. Desde entonces ha sido una caída en un pozo sin fondo de temas de cartografía.
P: ¿Qué es OpenStreetMap?
R: (I): No es software libre, hay que distinguir varios campos distintos. Por un lado, está Wikipedia, que es conocimiento enciclopédico abierto libre ya que puedes copiarlo sin ningún problema y acceder al código puente, es decir, existe un software libre que observas su funcionamiento y puedes hacer uso de él sin restricciones. Por tanto, OpenStreetMap es una mezcla entre ambos. OSM es la Wikipedia de los mapas.
P: ¿Cómo es la comunidad de OpenStreetMap?
R: (I): El desarrollo de software de cartografía libre es muy eficiente. Nos mueve el entusiasmo. Es por eso que cuando hay personas que están implicadas en un alto nivel, son muchas horas. Esto es una emancipación para bien y para mal. Te tienes que valer por ti mismo porque no vas a tener a nadie que te controle. Tienes una responsabilidad.
Miguel (M): A quien le gusta la cartografía le acaba enganchando. Yo soy Doctor en Geografía y la cartografía ha estado en mi vida, me acuerdo desde bien pequeño haciendo mapas. Aunque, es verdad, por ejemplo, que hay un sesgo de género muy importante. Vamos a decir, hay sombras.
P: ¿No tener jerarquías genera algún problema?
R: (M): La horizontalidad es fundamental para entender cómo deben las administraciones y empresas dirigirse a nosotros. Tenemos un foro donde las personas de la comunidad aportan la información necesaria porque siempre buscamos que todo se resuelva por consenso.
(I): En OSM funcionamos por meritocracia y eso a veces es problemático. Personalmente he notado que la carga de tiempo era muy grande y en mi etapa de presidente si es cierto que tuve problemas de salud mental.
(M): La percepción de las personas externas es de que siempre estamos en una misión, incluso mi mujer me dice siempre “Miguel es que siempre estás haciendo algo”. Pero veo legítima la misión de buscar una alternativa mejor, como lo es OpenStreetMap.
P: ¿Cómo ha evolucionado OpenStreetMap y sus participantes?
R: (M): Ha habido tres fases principales. La primera, que comenzó Iván prácticamente sólo al inicio; después una que estuvo organizada por un grupo de dos “frikis” un poco más grande y dio a conocer especialmente después de la tragedia de Haití de 2011; y ahora que hay mucha organización y está en un muy buen momento gracias al fruto de trabajo propio y el reconocimiento social. Lo importante es saber cómo funcionamos. Nos organizamos en estructuras horizontales, por lo que no existen jerarquías. Eso a veces complica las relaciones con empresas privadas e instituciones porque buscan un intermediador. En OpenStreetMap no existe esta figura.
P: Estamos hablando de datos abiertos, ¿recibís dinero por parte de alguna empresa?
R: (M): Sí, pero no. TomTom (navegador GPS) se está abriendo a colaborar con la comunidad para hacer eventos. Ellos ponen dinero y nosotros en un evento hacemos un mapa y mejoramos los datos de las carreteras. Sin embargo, prácticamente la totalidad del dinero ahora mismo de la fundación la está dando Meta, concretamente a la fundación sin ánimo de lucro de OpenStreetMap, que gestiona todo y lleva el soporte de los servidores, coordina las comunidades, etc. La cantidad de dinero que gestiona la fundación es ridículamente pequeña. Pero la mayor parte de todos los datos, todavía y espero que siempre sea, es de la comunidad, de gente individual. Estas grandes multinacionales intentaron intervenir para cambiar cosas dentro y no les han dejado.
P: ¿Cómo surge la comunidad de OSM?
R: (I): Las primeras reuniones surgieron a partir de quedadas en bares o tomando algo.. Como en muchas otras ocasiones, las comunidades se acaban formando por grupos de “frikis” que hacen experimentación con las herramientas que tienen a su alcance, pasó con la comunidad de impresión 3D y también con OpenStreetMap.
P: ¿Cuál fue el punto de inflexión sobre la relevancia del proyecto de mapeo libre?
R: (I): Antes de 2011 tú preguntabas si el noventa y pico por ciento de los profesionales de cartografía te decían que OpenStream era un juguete. Para mí el punto de inflexión fue una fotografía que sacó un bombero de un equipo de búsqueda y rescate con un GPS de mano porque es lo que usaron para la coordinación de búsqueda y rescate en Haití.
P: Tenemos entendido que se salvaron vidas en el terremoto de Haití de 2011 gracias a vuestra ayuda.
R: (I): Formamos lo que se llama el OpenStreetMap Team. Cuando hay una catástrofe natural como el terremoto de Haití en 2011, los países de alrededor mandan equipos de búsqueda y rescate y se despliega a Médicos Sin Fronteras o Cruz Roja. Quienes solicitaron un mapa para montar el hospital de campaña, pero el gobierno de Haití dice: “¿qué?” “¿cómo?” Pues te vas a Google Maps, ¿verdad? Como haría todo el mundo. Pero no hay nada, porque Haití no da dinero, y en ese entonces no había absolutamente nada. Igual, que lo hubiera habido, se había destruido. Entonces llegamos los cuatro frikis de OpenStreetMap porque a nadie le interesaba tener información geográfica, acompañados de 500 personas con iPhones, en una semana, levantamos el callejero de Puerto Príncipe, toda la trama de carreteras, por las que las ONGs podrían pasar para salvar vidas. Fue determinante para que la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos empezara a escuchar.
P: ¿Cuál es el futuro de OpenStreetMap?
R: (I): El objetivo es ampliar los mapas y su posterior uso, de hecho, Naciones Unidas está haciendo su cartografía a base de África contratando a compañeros que están editando en OpenStreetMap. Esto es porque no hay nada mejor.
(M): También, tener en cuenta a colectivos afectados como las personas videntes porque ¿dónde tienes los semáforos con señal sonora? ¿Dónde dicen los pasos de cebra que tienen pavimento táctil? Eso, o lo metes en una plataforma como OpenStreetMap, o si no, ¿dónde la metes?